V E R D A D D I G I T A L: "Empieza donde Otros Terminan las Noticias"

Propendemos a proveer una mejor comprensión, balanceada, del conflicto árabe - israelí en el contexto de la globalización.

08 octubre 2006

Los muros de unos, las cercas de otros


POR DR. EDUARDO KOHN


La información publicada en los medios de información de todo el mundo es escueta, clara y contundente: Arabia Saudita construirá un muro a lo largo de su frontera de 900 kilómetros con Irak, para "impedir el ingreso de terroristas, contrabandistas, traficantes de armas e inmigrantes ilegales".

La obra incluirá un muro doble con 135 accesos controlados electrónicamente, sensores ultravioleta para detectar intrusos situados sobre sus bordes, sensores subterráneos para detectar ondas radiales y alambrados de púas a lo largo de toda la frontera.

Por su parte, los Emiratos Árabes Unidos están construyendo un muro similar a lo largo de su frontera con Omán, con los mismos objetivos. Ni la Asamblea de los Países No Alineados reunida en La Habana hace dos semanas; ni la Asamblea General de las Naciones Unidas reunida en Nueva York posteriormente; ni la Liga Árabe; ni la Conferencia de Países Islámicos; ni nadie, ha cuestionado ni puesto en mínima duda el derecho de Arabia Saudita y de los Emiratos a ejercer el derecho de autodefensa que ellos creen vulnerado si mantienen sus fronteras abiertas y sin vigilancia adecuada y reforzada.

Nadie ha preguntado a Arabia Saudita de dónde provienen los terroristas que quiere combatir y detener; y mucho menos se ha escuchado el más leve sonido gutural respecto a la legitimidad de la decisión tomada, sobre la cual no le han preguntado y/o consultado a persona u organismo alguno, y menos todavía a su vecino Irak (en elcaso de Arabia Saudita) y Omán (en el caso de los Emiratos).

Hace menos de dos años estos mismos Estados se unieron a un vasto coro de hipocresía, perversidad y doble discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas para lograr, a través de mayorías automáticas y poco independientes de presiones políticas y económicas, que pasara a estudio de la Corte Internacional de Justicia la construcción de una cerca de seguridad entre Israel y la Autoridad Palestina, la cual comenzó a levantarse después que más de mil civiles israelíes murieran una semana tras otra, durante tres años, víctimas de atentados terroristas suicidas, y varios miles más quedaran heridos y mutilados.

La Corte, a pesar de tener que emitir un fallo no vinculante, a pesar de no tener en su poder todos los elementos de juicio requeridos, a pesar de no considerar en su estudio la agresión terrorista contra civiles y pasar por encima del artículo 51 de la Carta de la ONU sobre el derecho de legítima defensa de los Estados, emitió su opinión por mayoría y señaló, a pesar de las contundentes observaciones del Juez Buergenthal, que Israel no debía levantar la cerca, dándole un espaldarazo fundamental al terrorismo suicida que continuó atacando a través de la mano ejecutora de Hamas y del padrinazgo de Irán.

A la Corte no le resultó relevante que la Autoridad Palestina durante tres años no hubiera tomado una sola medida para impedir ni ni siquiera un atentado y mucho menos para enfrentar y combatir el terrorismo, preparado, armado y entrenado en su territorio autónomo.

Tampoco, que la cerca hubiese disminuido drásticamente los atentados y que el derecho a la legítima defensa de los Estados tuviese allí un resultado favorable en cuanto a evitar agresiones.

Hoy, en 2006, el Instituto Truman de la Universidad Hebrea de Jerusalem y el Centro Palestino de Política y Encuestas de Opinión con sede en Ramala han hecho durante estas semanas un estudio conjunto, el que llega a las siguientes conclusiones:
a. 67% de la población israelí desea entablar negociaciones de paz con la Autoridad Palestina, aun estando Hamas a cargo del gobierno;
b. 57% de los palestinos apoyan los atentados terroristas suicidas contra la población civil israelí;
c. 75% de los palestinos están de acuerdo con el secuestro de soldados;
d. 65% de los palestinos están de acuerdo con Hezbollah y creen que la población civil israelí debe ser atacada indiscriminadamente.

Las perspectivas parecen tan claras como sombrías. No existen "dos partes para dialogar" porque la mayoría de los palestinos sigue la línea de Hamas, cuya meta es la desaparición de Israel. Y, por otro lado, todo vale en esta escena internacional frente a la amenaza terrorista; pero si esa amenaza es contra Israel, entonces lleva otro nombre, por lo que Israel en consecuencia debe abrir de par en par su cerca defensiva para que puedan volar por los aires a sus habitantes en nombre de la legalidad que se aplica unilateralmente.


La Palabra Israelita, Santiago de Chile, 6-10-2006)

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