V E R D A D D I G I T A L: "Empieza donde Otros Terminan las Noticias"

Propendemos a proveer una mejor comprensión, balanceada, del conflicto árabe - israelí en el contexto de la globalización.

31 julio 2006

CARTA DE HAIFA: La masacre de Qana.

Por Emilio Baby, abogado de Haifa

Si, ha sido una masacre. Pero también una trampa. Y un motivo más para que los medios anti-israelíes levanten prontamente sus infundios. No hay que ser un sagaz observador militar, ni siquiera un observador militar para darse cuenta que hay que tener presente la posibilidad más probable que consiste en que el ejército israelí haya advertido claramente, como ha sido reconocido lo hace siempre, que ese sector sería blanco de sus ataques aéreos. Desde allí se lanzaban proyectiles contra ciudades israelíes como la que habito, Haifa.
Los inescrupulosos terroristas hacen entrar a los refugios a todos los que entraron en ellos e impidieron su abandono. Mientras tanto ellos, los terroristas, recogían el material emplazado en el terreno, lo enviaban hacia el norte. Alguien quedó de guardia para que nadie saliera de los refugios mientras el grueso escapaba…en previsión de su propia salvación y….de desprestigiar a Israel con el sacrificio de los que permanecían encerrados.
Que ésto es un desatino solamente pueden pensar los faltos de memoria, los que no recuerdan la tendencia al martirologio musulmán, los que no recuerdan a los padres que enviaban a un hijo suicida y cuando se enteraban de su inmolación contra ciudadanos israelíes que morían asesinados, clamaban al cielo no haber tenido mas hijos para inmolar. También negarán esta posibilidad aquellos que no pueden creer que las cosas hayan sucedido de esta manera. Si, tienen razón, es de no creer pero es la posibilidad más probable.
La prueba más contundente es que los misiles de Jizbolá ahora llegan hasta Metula, bien al norte de Israel y no hasta Haifa, Aco, Kiriat Shmona y otras poblaciones más lejanas del límite entre Israel y el Líbano.
Estamos en presencia de un enemigo capaz de estas cosas y de cosas mucho mas atroces. Que Dios nos ampare de verlas.