La estrategia iraní
Por Alberto Arazi
Lo que un analista estratégico debe evitar a toda costa, a la hora de elaborar un análisis objetivo de la realidad político estratégica en un área en conflicto es confundir quien es quien
Poniéndolo en otras palabras; debemos tener muy en claro dos elementos:
a) Quienes son los enemigos verdaderos, los enemigos ficticios o tácticos, los amigos verdaderos, los amigos forzados, los aliados circunstanciales, los permanentes, etc.
B) Cuáles son las razones objetivas e intereses que originan esos conflictos.
Algunos analistas, al pretender darnos un análisis objetivo, producen gruesas fallas y lo hacen en forma sistemática.
Un ejemplo frecuente que se suele leer son análisis condicionados por el odio hacia Israel y toda la confusión que esto acarrea, de tal modo que se termina por sobre valorar y magnificar la importancia estratégica, política y militar de ese Estado en Medio Oriente.
Partiendo de un desvío conceptual tan fuerte, nunca se podrá redondear un análisis cercano a la realidad, sino que se va por el camino contrario.
Una posibilidad es que el objetivo de tales analistas no sea revelar la situación, sino inducir al lector a pensar de una manera fuera de la realidad. Dicho pseudo análisis, pretendidamente objetivo, formaría parte de la propaganda de algunos de los países en pugna, en este caso de Irán.
Entiendo que hay dos razones para sobre valorar la presencia del Estado de Israel en Oriente Medio.
La primera: un fuerte componente emocional de odio y deseo irrefrenable de su destrucción, de modo que al convertirlo en la imagen del gran victimario su extirpación se convierte en una razón de justicia absolutamente necesaria y prioritaria.
La segunda, más racional, es la que manejan los grandes lideres de los países en aparente conflicto con Israel: es la necesidad de contar con un chivo expiatorio que cargue con las culpas y permita de este modo aglutinar a su gente alrededor de una causa común; lo que de otro modo, sin ese elemento de odio sería mas difícil de lograr.
"El odio a un tercero nos permite coincidencias importantes entre nosotros", razonan.
Ya dijo el genial Borges que cuando no se puede unir por amor, se une por espanto. El objetivo en este caso sería lograr esa cohesión que responda a una sola idea y si es posible a un solo mando y desde ahí manejar la política.
Si hay algo que funciona muy bien, es la mentira cuando se la dice del modo adecuado. Es paradojal que los mismos líderes que se entusiasman y prometen la caída de Israel, se verían seriamente perjudicados si ese evento sucediera.
Afortunadamente, Israel viene siendo lo suficientemente fuerte para resistir los embates, no sabemos hasta cuando. Seguramente, en su posición, no puede darse el lujo de comprobar si son ciertos o declamados los deseos expresos de su desaparición. En lugar de comprobar si es verdad que dicho objetivo estratégico es meramente un factor de distracción, se dedica a resguardarse, aún cuando los encendidos discursos lo insten a no hacerlo porque "son bromitas que se dicen por ahí".
Esto es simple de ver. Si fuera cierto que los líderes de los países árabes circundantes quieren la desaparición de Israel a cualquier precio, bastaría tan solo con mandar gente y más gente con bombas, gomeras o con cualquier elemento al territorio israelí, y debido a la enorme diferencia numérica, podrían conseguir tal objetivo. Una mega intifada podría tener consecuencias fatales sobre el pequeño territorio del Estado Judío. Sin embargo no sucede.
Debido a esto, la no solución del conflicto con los palestinos y si es posible profundizar la pauperización y degradación de ese pueblo a grado extremo, es tremendamente importante. Pues asi se logra tener siempre al estado de Israel en el rol de "victimario" y mantenerlo como elemento de aglutinación política entre las miles de facciones en que se dividen los árabes en particular y el mundo islámico en general.
Como prueba están las palabras de propios líderes palestinos, excusándose ante su imposibilidad de llevar adelante los acuerdos de paz con Israel dado los problemas de impopularidad que le acarrean esos diálogos ante su propia gente.
Otro grave error es mezclar religión con política y algunos analistas que se pretenden prestigiosos lo hacen permanentemente. Con esto desmerecen y confunden sus análisis, que dicen ser un intento de objetividad y terminan siendo solo discursos políticos para dejar entrever, y de este modo inducir a los lectores a pensar y concluir, que el origen y fuente de todos los conflictos del Oriente Medio y porque no del mundo entero es, por supuesto, Israel.
Olvidan que antes de la existencia de Israel esa zona no se caracterizó precisamente por ser un área de paz y de concordia entre todos los diferentes pueblos.
Que en los discursos y análisis pretendidamente científicos se incluya el condimento religioso es parte del "juego" de los políticos para mostrarse ante su pueblo como alguien al que Dios ha "iluminado con la verdad" y desde ese lugar poder cumplir sus ambiciones personales de poder. Esto se completa cuando el líder en cuestión afirma que es una inteligencia sobrehumana la que le ha confiado que en realidad el pueblo elegido de Dios es el que él mismo dirige. De este modo puede obtenerse una retro alimentación fanática con sus liderados: ellos se sienten los elegidos y el dirigente un casi Dios. Y si además esto sirve para confundir al enemigo, mejor.
En pueblos muy místicos, este tipo de interacción sirve para la dominación y de esta forma se pueden disfrazar las verdaderas intenciones personales de logro de poder y de conquista.
Mucho antes que la religión, las nacionalidades y los intereses en pugna, como eje de los conflictos bélicos, están las cuestiones étnicas, por ser la razón primitiva e instintiva de los hombres. Por caso, los persas (Irán) y los árabes son etnias absolutamente distintas mas allá que coincidan hoy en la misma religión, que fuera impuesta por la dominación árabe en su momento.
De ahí que el gobierno de Irán en un discurso absolutamente táctico estratégico, trata de ubicar en el centro de la escena del conflicto del oriente medio, como su gran enemigo y como objetivo principal de destrucción a Israel.
En esa línea de pensamiento, afirman que los israelíes en realidad no son judíos, son europeos disfrazados de judíos, ya que evidentemente no son semitas o les quedan muy pocos rastros de haberlo sido en algún momento. Por consiguiente se propone que Israel sea un Estado europeo en Europa y no en Oriente Medio.
Es una clara utilización de la cuestión étnica para identificar a un enemigo. Aún más: pueden mostrar como testigos a los judíos persas que dicen estar de acuerdo, y de este modo obtener como aliados circunstanciales a los árabes semitas que siempre sintieron contradictorio odiar a los judíos debido a compartir con ellos su origen semítico.
Cambiando la historia y adjudicando un oscuro e incomprobable origen étnico europeo, se logra poner a los árabes en contra de los judíos, deslegitimar su locación en Palestina y calificarlos de invasores. Un estado que no puede justificar su existencia en ese lugar, según ellos.
A decir verdad, para Irán no es Israel el verdadero enemigo a derrotar, aunque le gustaría hacerlo desaparecer por una cuestión de satisfacción emocional y no por razones estratégicas.
Hablando claramente, Israel es la excusa, es el objetivo de distraccion ante la comunidad islámica.
Si Irán lograra hacer desaparecer a Israel, seguidamente la emprendería con sus vecinos árabes.
Israel es solo un enclave en el oriente medio y si no estuviera presente, el Gobierno de Irán no tendría una excusa perfecta para cubrir sus verdaderas intenciones que son en primer lugar dominar a todo el mundo islámico y luego siguiendo en la línea de delirios ¿Porque no tener el mundo entero a sus pies?.
Alguno podría responder a esta pregunta: ¿Cuál es el conflicto objetivo de intereses entre Irán e Israel?
Yo no lo veo; para mi no existe ninguno. No son países vecinos, Israel no es una verdadera amenaza para la integridad de ningún país del Oriente Medio y muchísimo menos para Irán.
Si me equivoco en este punto me gustaría que alguien me diga concretamente cual es el conflicto entre Israel e Irán y cambiaré de opinión.
Cuando se pueda solucionar la cuestión con los palestinos quedará bien en claro que Israel solo quiere vivir en paz y no piensa de ningún modo de tomar un cm. mas de terreno del que tiene para su existencia actual. Una prueba contundente de esto que digo es la falta de espíritu guerrero y conquistador del pueblo judío que curiosamente antes de la existencia de Israel era una debilidad que los nazis les atribuían como pueblo, y que formaba parte de las excusas para justificar su exterminio.
¿Donde centra Irán la cuestión? Irán quiere tener poder y mostrarlo.
Poder que ahora es nuclear, si se les permite. No para destruir Israel pero si para chantajear e imponerse a sus vecinos árabes.
Sus verdaderos objetivos no consisten en destruir sino en dominar. Irán nunca estuvo en guerra con Israel pero si con Irak que es la cuna del arabismo
¿Uds. creen que los árabes no saben o no intuyen lo que estoy diciendo?
Mas allá de los discursos encendidos de los dirigentes iraníes, Israel no es el enemigo a destruir por Irán tan solo es una excusa un objetivo de distracción para lograr sus objetivos inconfesables.
Por supuesto, Israel aunque sepa esta situación no puede permitirse el armamentismo nuclear de Irán porque sabiduría popular mediante…. "Siempre hay un loco, vio? "
Israel no tiene margen para el error, aunque saliendo al cruce de Irán en realidad está también previniendo males mayores a futuro entre Irán con los países árabe
Lo que un analista estratégico debe evitar a toda costa, a la hora de elaborar un análisis objetivo de la realidad político estratégica en un área en conflicto es confundir quien es quien
Poniéndolo en otras palabras; debemos tener muy en claro dos elementos:
a) Quienes son los enemigos verdaderos, los enemigos ficticios o tácticos, los amigos verdaderos, los amigos forzados, los aliados circunstanciales, los permanentes, etc.
B) Cuáles son las razones objetivas e intereses que originan esos conflictos.
Algunos analistas, al pretender darnos un análisis objetivo, producen gruesas fallas y lo hacen en forma sistemática.
Un ejemplo frecuente que se suele leer son análisis condicionados por el odio hacia Israel y toda la confusión que esto acarrea, de tal modo que se termina por sobre valorar y magnificar la importancia estratégica, política y militar de ese Estado en Medio Oriente.
Partiendo de un desvío conceptual tan fuerte, nunca se podrá redondear un análisis cercano a la realidad, sino que se va por el camino contrario.
Una posibilidad es que el objetivo de tales analistas no sea revelar la situación, sino inducir al lector a pensar de una manera fuera de la realidad. Dicho pseudo análisis, pretendidamente objetivo, formaría parte de la propaganda de algunos de los países en pugna, en este caso de Irán.
Entiendo que hay dos razones para sobre valorar la presencia del Estado de Israel en Oriente Medio.
La primera: un fuerte componente emocional de odio y deseo irrefrenable de su destrucción, de modo que al convertirlo en la imagen del gran victimario su extirpación se convierte en una razón de justicia absolutamente necesaria y prioritaria.
La segunda, más racional, es la que manejan los grandes lideres de los países en aparente conflicto con Israel: es la necesidad de contar con un chivo expiatorio que cargue con las culpas y permita de este modo aglutinar a su gente alrededor de una causa común; lo que de otro modo, sin ese elemento de odio sería mas difícil de lograr.
"El odio a un tercero nos permite coincidencias importantes entre nosotros", razonan.
Ya dijo el genial Borges que cuando no se puede unir por amor, se une por espanto. El objetivo en este caso sería lograr esa cohesión que responda a una sola idea y si es posible a un solo mando y desde ahí manejar la política.
Si hay algo que funciona muy bien, es la mentira cuando se la dice del modo adecuado. Es paradojal que los mismos líderes que se entusiasman y prometen la caída de Israel, se verían seriamente perjudicados si ese evento sucediera.
Afortunadamente, Israel viene siendo lo suficientemente fuerte para resistir los embates, no sabemos hasta cuando. Seguramente, en su posición, no puede darse el lujo de comprobar si son ciertos o declamados los deseos expresos de su desaparición. En lugar de comprobar si es verdad que dicho objetivo estratégico es meramente un factor de distracción, se dedica a resguardarse, aún cuando los encendidos discursos lo insten a no hacerlo porque "son bromitas que se dicen por ahí".
Esto es simple de ver. Si fuera cierto que los líderes de los países árabes circundantes quieren la desaparición de Israel a cualquier precio, bastaría tan solo con mandar gente y más gente con bombas, gomeras o con cualquier elemento al territorio israelí, y debido a la enorme diferencia numérica, podrían conseguir tal objetivo. Una mega intifada podría tener consecuencias fatales sobre el pequeño territorio del Estado Judío. Sin embargo no sucede.
Debido a esto, la no solución del conflicto con los palestinos y si es posible profundizar la pauperización y degradación de ese pueblo a grado extremo, es tremendamente importante. Pues asi se logra tener siempre al estado de Israel en el rol de "victimario" y mantenerlo como elemento de aglutinación política entre las miles de facciones en que se dividen los árabes en particular y el mundo islámico en general.
Como prueba están las palabras de propios líderes palestinos, excusándose ante su imposibilidad de llevar adelante los acuerdos de paz con Israel dado los problemas de impopularidad que le acarrean esos diálogos ante su propia gente.
Otro grave error es mezclar religión con política y algunos analistas que se pretenden prestigiosos lo hacen permanentemente. Con esto desmerecen y confunden sus análisis, que dicen ser un intento de objetividad y terminan siendo solo discursos políticos para dejar entrever, y de este modo inducir a los lectores a pensar y concluir, que el origen y fuente de todos los conflictos del Oriente Medio y porque no del mundo entero es, por supuesto, Israel.
Olvidan que antes de la existencia de Israel esa zona no se caracterizó precisamente por ser un área de paz y de concordia entre todos los diferentes pueblos.
Que en los discursos y análisis pretendidamente científicos se incluya el condimento religioso es parte del "juego" de los políticos para mostrarse ante su pueblo como alguien al que Dios ha "iluminado con la verdad" y desde ese lugar poder cumplir sus ambiciones personales de poder. Esto se completa cuando el líder en cuestión afirma que es una inteligencia sobrehumana la que le ha confiado que en realidad el pueblo elegido de Dios es el que él mismo dirige. De este modo puede obtenerse una retro alimentación fanática con sus liderados: ellos se sienten los elegidos y el dirigente un casi Dios. Y si además esto sirve para confundir al enemigo, mejor.
En pueblos muy místicos, este tipo de interacción sirve para la dominación y de esta forma se pueden disfrazar las verdaderas intenciones personales de logro de poder y de conquista.
Mucho antes que la religión, las nacionalidades y los intereses en pugna, como eje de los conflictos bélicos, están las cuestiones étnicas, por ser la razón primitiva e instintiva de los hombres. Por caso, los persas (Irán) y los árabes son etnias absolutamente distintas mas allá que coincidan hoy en la misma religión, que fuera impuesta por la dominación árabe en su momento.
De ahí que el gobierno de Irán en un discurso absolutamente táctico estratégico, trata de ubicar en el centro de la escena del conflicto del oriente medio, como su gran enemigo y como objetivo principal de destrucción a Israel.
En esa línea de pensamiento, afirman que los israelíes en realidad no son judíos, son europeos disfrazados de judíos, ya que evidentemente no son semitas o les quedan muy pocos rastros de haberlo sido en algún momento. Por consiguiente se propone que Israel sea un Estado europeo en Europa y no en Oriente Medio.
Es una clara utilización de la cuestión étnica para identificar a un enemigo. Aún más: pueden mostrar como testigos a los judíos persas que dicen estar de acuerdo, y de este modo obtener como aliados circunstanciales a los árabes semitas que siempre sintieron contradictorio odiar a los judíos debido a compartir con ellos su origen semítico.
Cambiando la historia y adjudicando un oscuro e incomprobable origen étnico europeo, se logra poner a los árabes en contra de los judíos, deslegitimar su locación en Palestina y calificarlos de invasores. Un estado que no puede justificar su existencia en ese lugar, según ellos.
A decir verdad, para Irán no es Israel el verdadero enemigo a derrotar, aunque le gustaría hacerlo desaparecer por una cuestión de satisfacción emocional y no por razones estratégicas.
Hablando claramente, Israel es la excusa, es el objetivo de distraccion ante la comunidad islámica.
Si Irán lograra hacer desaparecer a Israel, seguidamente la emprendería con sus vecinos árabes.
Israel es solo un enclave en el oriente medio y si no estuviera presente, el Gobierno de Irán no tendría una excusa perfecta para cubrir sus verdaderas intenciones que son en primer lugar dominar a todo el mundo islámico y luego siguiendo en la línea de delirios ¿Porque no tener el mundo entero a sus pies?.
Alguno podría responder a esta pregunta: ¿Cuál es el conflicto objetivo de intereses entre Irán e Israel?
Yo no lo veo; para mi no existe ninguno. No son países vecinos, Israel no es una verdadera amenaza para la integridad de ningún país del Oriente Medio y muchísimo menos para Irán.
Si me equivoco en este punto me gustaría que alguien me diga concretamente cual es el conflicto entre Israel e Irán y cambiaré de opinión.
Cuando se pueda solucionar la cuestión con los palestinos quedará bien en claro que Israel solo quiere vivir en paz y no piensa de ningún modo de tomar un cm. mas de terreno del que tiene para su existencia actual. Una prueba contundente de esto que digo es la falta de espíritu guerrero y conquistador del pueblo judío que curiosamente antes de la existencia de Israel era una debilidad que los nazis les atribuían como pueblo, y que formaba parte de las excusas para justificar su exterminio.
¿Donde centra Irán la cuestión? Irán quiere tener poder y mostrarlo.
Poder que ahora es nuclear, si se les permite. No para destruir Israel pero si para chantajear e imponerse a sus vecinos árabes.
Sus verdaderos objetivos no consisten en destruir sino en dominar. Irán nunca estuvo en guerra con Israel pero si con Irak que es la cuna del arabismo
¿Uds. creen que los árabes no saben o no intuyen lo que estoy diciendo?
Mas allá de los discursos encendidos de los dirigentes iraníes, Israel no es el enemigo a destruir por Irán tan solo es una excusa un objetivo de distracción para lograr sus objetivos inconfesables.
Por supuesto, Israel aunque sepa esta situación no puede permitirse el armamentismo nuclear de Irán porque sabiduría popular mediante…. "Siempre hay un loco, vio? "
Israel no tiene margen para el error, aunque saliendo al cruce de Irán en realidad está también previniendo males mayores a futuro entre Irán con los países árabe
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